Es bien sabido que para que un contenido se viralice con facilidad ha de ser contenido de calidad, que aporte información relevante o que de cualquier forma atraiga la atención de nuestro target. Así, me surge la siguiente reflexión: la revolución está en el contenido.
Poniendo como ejemplo Facebook (por ser la red social que cuenta con mayor número de usuarios) la verdadera revolución viene cuando tus amigos comienzan a publicar contenidos interesantes, divertidos, sorprendentes y útiles más allá de las fotos de nuestro niño, el coche nuevo o la paella del domingo, o todo a la vez. Que pesaditos nos ponemos...
En Facebook, normalmente, primero jugamos a algo, mayormente por el aburrimiento de ser recién llegados y por no tener muchos amigos a los que cotillear. Después llegamos a la afirmación del Yo. Muchas de las cosas que nos suceden en la vida cotidiana se nos plantean "publicables en Facebook" y muchos usuarios finalmente las publican, demasiados creo yo.
Algunos por miedo a esto ni siquiera llegan a participar en redes sociales. Entonces surge una pregunta: ¿es por miedo o es que no son personas sociables? En cualquier caso están en su derecho a no participar en la conversación, al menos de momento, porque nuestro entorno nos impulsa a hacerlo por miedo a quedarnos fuera del juego.
¿Pero qué pasa cuando algunos de tus amigos comparten información de otros? Leen un blog y comparten el enlace en Facebook, o visualizan un video genial en Youtube, o comparten otras cosas interesantes que han encontrado en Facebook. A partir de aquí pasamos a la fase del SUPERYO.
Desde entonces el valor de nuestro muro (siguiendo con el ejemplo de Facebook) se multiplica, porque compartimos nuestros gustos, miedos, aficiones, preocupaciones, sentimientos... y eso es para lo que sirve el Social Media. Las personas que nos siguen van a conocer cada vez más los aspectos de nuestra personalidad, y esto es genial. Al menos sabrán qué nos gustaría como regalo para nuestro próximo cumpleaños.
El contenido que aportemos o compartamos es un gran valor, si sabemos seleccionarlo entre la gran avalancha de blogs, webs, noticias, videos... que cada día se publican en la web. Aquí desde luego, calidad es siempre mejor que cantidad y por tanto hay que separar la paja del grano valiéndose de buenas herramientas que te ayuden a realizar esto.
Para ello es una buena idea utilizar marcadores sociales al visitar blogs y webs interesantes. También las suscripciones RSS nos permiten recibir en un solo espacio de lectura aquellos post de nuestros blogs favoritos.
¿Y tu, que tipo de contenido compartes en las redes sociales?
